La luz que devuelve a la vida

Desde el centro de las palmas de las manos
llega un aire fresco
que sana el corazón.

Un susurro sin palabras
acaricia la mente
y regenera la mirada.

Hay mucho más.
Siempre hay mucho más.

Desde donde sólo parecía haber cenizas,
como de la nada,
surge una luz.
Una luz que devuelve a la vida.

Por la gracia del silencio presente,
el que estaba muerto
ha vuelto a la vida.
El que estaba perdido
ha sido hallado.

Lo que estaba dividido
es unificado.
Y cada parte adquiere su sentido único.

Bajo la mirada del maestro,
todo adquiere sabor y color,
todo ocupa su lugar luminoso.

Hay mucho más.
Siempre hay mucho más.

El latir de la respiración
trae a la vida.
A la de verdad.

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