Unificación

Maestro, guíame
para mantenerme junto a ti.
No me dejes caer en la tentación
de poner mi mente en otros lugares
distintos de la Luz.
Te pido el don de la unificación,
que es la fuerza.

El que orienta su vida entera hacia Dios,
ése tiene verdadera fuerza.
El Espíritu vive por él,
lo mueve, lo guía,
toma su vida
y la hace Una.

No mil cosas,
sino sólo Una.
Eso es fuerza.

Un fuego que todo lo quema, todo lo purifica.
Un amor incondicional,
ante el que no caben engaños.

Puedes buscar por mil caminos,
pero ninguno te dejará satisfecho.
Sólo el Fuego que arde dentro de ti
y que te lo pide todo,
te lo da todo.

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